-Actitud «reflexiva-
De ahi la actitud reflexiva con la que lo ha modelado: de pie, en posicion estatica, con el brazo derecho apoyado sobre el izquierdo y con la mano diestra colocada sutilmente bajo su barbilla. -Es una pose que el utiliza mucho y que a mi me gusta especialmente por cuanto que transmite elegancia, pensamiento e inteligencia-. Su mirada perdida -mirando hacia el infinito, hacia ese 'Mundo sin fin' que da titulo a su ultimo 'best seller'- y su gesto sobrio, casi regio, tampoco son casuales. -La idea era que Ken Follett mirara hacia el interior, hacia su interior-. Con todo, Solano tampoco podia ignorar el hecho de que, ademas de ser un retrato de Follett - el hombre, el escritor- su escultura nacia como un homenaje, como un reconocimiento a lla labor del novelista por Vitoria y por su vieja catedral. De ahi que los 'guiños' a Santa Maria se encuentren hasta en el boton de la americana gris del britanico, donde Casto Solano ha cincelado un oja con la forma del triforio del templo.
Un año ha tardado el artista vitoriano en dar forma a un trabajo que, segun el mismo explica, arranca mucho antes de coger el cincel: -En el preciso momento en que la composicion se genera en mi cabeza-. -Despues -continua- se hace el primer modelo en cera, del que, a continuacion, se sacan otros moldes sobre los que seguir trabajando-. La fundicion, el ensamblaje, el repasado y el cincelado de la obra completan el proceso.O no. Y es que, el bronce que el jueves se descubrira en la plaza de la Burulleria esta tratado de manera distinta al de las imagenes que recrean, por ejemplo, a Celedon, en San Miguel; o a Marsalis, en La Florida. -La diferencia? El color. A base de acidos que consiguen hacer reaccionar al bronce, Casto Solano ha conseguido que 'su' Ken Follett vista traje oscuro, camisa clara, corbata negra y, sobre todo, que luzca esa revuelta y abundante cabellera blanca que lo identifica.
-Y el, -se sentira reflejado?
-Confio en ello. El jueves, el mirara a la obra y yo le mirare a la cara.






PARA SIEMPRE. Follett mimetiza sonriente para los fotografos el gesto reflexivo con el que Casto Solano le ha inmortailizado en la Burulleria. / IGOR AIZPURU
-Esto es fabuloso-. Un sonriente, -encantado y halagado- Ken Follett no podia ocultar su britanico orgullo al descubrir, en la mañana de ayer, su replica en bronce en la vitoriana plaza de Burulleria. Una estatua de 1,80 metros de altura, obra del escultor local Casto Solano, que le une para siempre al Casco Medieval por su contribución a difundir en su obra el nombre de la catedral de Santa Maria y de la ciudad. Follet miro al escultor a los ojos en un gesto de complicidad y nada mas destapar, muy despacio, casi con suspense, la tela que cubria la imagen, se fundio con el en un abrazo. De fondo, la musica del txistu y el tamboril, solo interrumpida por un sonoro 'ooohhh!' procedente de las numerosas personas que se dieron cita en el acto.
La escultura -en la que un Follett pensativo mira el templo que ha inspirado su ultimo 'best seller', 'Un mundo sin fin'- no defraudo, en general, a los presentes. Entre ellos, tres de los cuatro 'culpables' del fenomeno en que se ha convertido el viejo templo vitoriano gracias al programa 'Abierto por obras' y también del 'fichaje' para la causa del escritor gales: Gonzalo Arroita, Juan Ignacio Lasagabaster y Carlos Rodriguez. El cuarto, Agustin Azkarate, no pudo acudir al encontrarse de viaje en Argentina. De estilo hiperrealista, la obra contiene multiples detalles para el comentario, como un libro que se esconde en un bolsillo de la americana, un pin lleno de significados, o un pelo blanco que parece esculpido por el viento y que fue una de las cosas dificiles de resolver para el artista. En general, la escultura impresiona por la perfección de la figura y su asombroso parecido con el autor.
Pese a la sencillez que perseguia el acto, la cantidad de camaras de television, fotografos y periodistas que buscaban el mejor angulo, puso de relieve la expectacion que ha despertado la visita de Follett a la capital alavesa para hacer la presentacion en España de su ultimo libro y para recibir el homenaje de la ciudad por el. La estatua esta enganchada al suelo, sin peana, encima de una plataforma de piedra, que es el camino que conduce a la entrada a la Fundacion Santa Maria. La pared medieval de la torre de los Anda y la ropa tendida de uno de los pisos del edificio mas antiguo de la ciudad daban el toque costumbrista a la escena. Lorena Lopez de la Calle, la nueva diputada foral de Cultura, destaco que en la familia del escritor se habian tomado con humor el asunto de la escultura, -que hace de Ken Follett un vitoriano mas-, y que esperaban que no fuera ecuestre. Casto Solano, el autor de la talla, explico su buen entendimiento con el escritor en sus diferentes encuentros -he disfrutado mucho-, dijo- y dejo claro que la obra no busca ser «un homenaje a un nombre, sino a un hombre, porque cada uno de nosotros es un mundo dentro del universo-. Solano, que dio detalles al escritor sobre aspectos por el desconocidos -como el pin de la solapa, que representaba a dos niños que llevan la luna y el sol, y que acaba con un 'vive y deja vivir'- no ocultaba su satisfaccion. Ken ha sido muy expresivo, y se ha emocionado demostrando sus sentimientos. Le ha gustado. Y ese -ooooohhhh! de la gente es mucho mejor que un -bah!.
Sobre quienes han defendido que muchas otras personalidades merecerian un reconocimiento asi antes que Follett, el escultor, ironico, solto: -es verdad y estoy dispuesto a hacer las que sean-. F. GONGORA
Casto Solano en su estudio durante el trabajo para realizar la obra en reconocimiento a Ken Follett. En la pantalla, la reproducion en cera de la imagen del rostro del autor gales, en la primera fase de realizacion.






CASTO SOLANO RETRATA A KEN FOLLET EN UN PERSONAL GESTO DE ABSTRACCION. NO ES UN RETRATO DE UN NOMBRE, SINO DEL HOMBRE -EL CORREO- 08.01.08 - MARIA ZABALETA



